Zaachila: Ciudad-Estado viva entre Mixtecos y Zapotecos
La zona arqueológica de Zaachila nos invita a recorrer un pasado en el que la historia y la vida cotidiana se entrelazan con la grandeza de dos culturas: la zapoteca y la mixteca. Entre los años 1200 y 1521 d. C., Zaachila se consolidó como una Ciudad-Estado, y fue una de las pocas capitales mixteco-zapotecas aún habitadas a la llegada de los españoles. Este espacio fue testigo de alianzas políticas y matrimoniales que marcaron la unión entre ambos pueblos, tal como lo narran la Relación de Tlacolula, la Relación de Mitla y la Relación de Teozapotlán y Cuilapa.

La memoria de esas alianzas permanece en sus muros y en las estructuras exploradas en 1962 por el arqueólogo Roberto Gallegos Ruiz, quien documentó el sistema constructivo y los vestigios materiales de las élites zapotecas. El Montículo “A” revela la forma palaciega con patio central y habitaciones alrededor, símbolo del orden social y político que organizaba la vida comunitaria.

Pero es en las tumbas donde Zaachila guarda su secreto más profundo: la Tumba 1 y la Tumba 2. Sus cámaras, decoradas con estuco rojo y representaciones de seres antropomorfos y zoomorfos ligados al mundo de los muertos, resguardaron ofrendas de oro, piedras preciosas y cerámica, así como los restos humanos de personajes de alto rango. Entre estos tesoros destacan anillos, bezotes, discos repujados y hasta un mango de abanico, objetos que nos hablan de la cosmovisión, el poder y la espiritualidad de quienes habitaron estas tierras.
Zaachila no es solo un sitio arqueológico: es el reflejo vivo de una ciudad donde la tierra, la muerte y la eternidad dialogan en cada piedra y cada tumba, recordándonos la grandeza de las civilizaciones que dieron forma al corazón cultural de Oaxaca.

Fuente: Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Zona Arqueológica de Zaachila. Disponible en: https://inah.gob.mx/zonas/zona-arqueologica-de-zaachila
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