Zaachila, el tesoro extraviado

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Mientras dentro del claustro de la Parroquia de la Villa de Zaachila se dictaban las ponencias impartidas por especialistas en arqueología por el 50 y 40 aniversarios del descubrimiento de las tumbas 1,2, 3 y 4 de la zona arqueológica de Zaachila, localidad zapoteca, el emotivo discurso de identidad cultural reivindicó la importancia histórica de uno de los señoríos zapotecas.

La zona arqueológica de este lugar es sobreviviente del periodo clásico y centro político del periodo posclásico.

Los niños, a pesar de haber crecido conociendo la ubicación de dos tumbas en el “Cerrito”, lugar donde les dijeron que habían encontrado oro y orfebrería, jamás han tenido oportunidad de ver los objetos que sus abuelos y padres aseguran que existen.

Son las fotografías que se exponen al interior de la zona arqueológica las que dan testimonio de las piezas perfectamente labradas y las joyas de oro y jade que Roberto Gallegos halló en 1962.

Medio siglo ha pasado y gobierno y sociedad civil de Zaachila consideraron prudente revisar la situación que guarda la arqueología de Oaxaca vista desde Zaachila.

En una jornada académica, por espacio de veinte minutos, los investigadores expusieron estudios sobre “Los Instrumentos bélicos en la imaginería zapoteca prehispánica”, o “Las tumbas prehispánicas de la capilla del barrio de San Sebastián, Zaachila” y el “Análisis del conjunto residencial de las tumbas 1 y 2 de Zaachila.

La historia documenta que el 4 de enero de 1962 iniciaron los trabajos en la zona conocida como “El Cerrito” en la Villa de Zaachila; 24 días después se encontraron dos tumbas en la parte central del montículo que, analizando la arquitectura y prácticas funerarias se concluyó que lo hallado en el montículo “A” perteneció a tumbas de señores principales zapotecos que mantenían fuertes relaciones con personajes mixtecos.

Las dos tumbas se construyeron bajo una concepción propiamente zapoteca: escalera, vestíbulo o cubo y fachada decorada con un tablero escapulario, fechadas en el periodo posclásico del 1000 d.C. al 1450 d.C.

La tumba 1 contiene relieves realizados en estuco (mezcla de cal, arena y agua) que representan a los señores 5 y 9 Flor, lo acompañan 2 personajes relacionados con el inframundo además de un ave relacionada con la oscuridad.

El mismo Roberto Gallegos, quien tenía 5 años cuando se descubrieron las tumbas, fue contundente al aseverar que no tuvo oportunidad de regresar a la villa de Zaachila para dar seguimiento al proyecto.

Refirió que cuando los investigadores dejaron Zaachila, justo en el lugar donde se efectuaron las ponencias, prometió al entonces sacerdote Antonio Jiménez que insistiría para que se edificara un museo. Sin embargo, a pesar de que se presentó un anteproyecto, “nos fuimos encontrando con una serie de limitaciones y no tenía la posibilidad de levantarlo”.

Refirió que Alfonso Caso alguna vez le comentó: “mire Gallegos. a estas alturas le va a pasar lo que a mí cuando descubrí las tumbas de Monte Albán lo menos que decían era que yo había mandado a hacer las joyas, que una vaca había pasado por la tumba 7”, dejó entrever que su trabajo había sido menospreciado.

Originario del estado de Tlaxcala y admirador de quienes han defendido su patrimonio cultural el arqueólogo subrayó que, aunque Zaachila no tenía la monumentalidad de Monte Albán, la tradición oral la recuerda como una capital zapoteca muy importante antes de la conquista española.

En algún momento de la historia, agregó, se comenzó a daruna ruptura y una contradicción en el orden político “hasta que finalmente Monte Albán no pudo mantener el control que poseía y fue entonces cuando los centros regionales de Valles adquieren su independencia, tal vez cuestionándose ¿por qué seguir entregando tributos a Monte Albán si también poseemos necesidades?”, Zaachila es eso, enfatizó el arqueólogo.

FECHAS CLAVE

5 de enero de 1927, Martín Bazán informa sobre los trabajos de exploración en la zona de Quiotepec y Zaachila

50 años cumplió la apertura de las tumbas de la zona arqueológica de El Cerrito

1200 y 1521 Después de Cristo, época de esplendor

125 piezas halladas se llevaron al Museo Nacional de Antropología

1971 nuevas excavaciones y exploran las tumbas 3 y 4