El barrio San José de Zaachila despidió a su médico Marín


 
A las once treinta de la mañana, del lunes veinte de abril, toda la comunidad del antiguo imperio zapoteca se consternó al escuchar la noticia de que Mario Aguilar Carrasco, cariñosamente llamado Marín, desde niño; había sido baleado a mansalva, de manera sorpresiva dentro de su propio auto.
Médico de profesión, y activo en lo que sabía hacer y disfrutaba sirviendo a sus semejantes en su natal Zaachila, como siempre, trascurría el día dando consultas y atendiendo llamados para cumplir con su misión. Lejos estaba de sospechar que la maldad lo acechaba cobardemente.
Versiones encontradas recorrieron su barrio y su pueblo. Que había recibido una llamada para atender a un paciente a las afueras de la comunidad, o que había sido orillado sospechosamente para trasladarse a las afueras del pueblo y tenerlo indefenso para  asesinarlo.
Las versiones dicen además, que logró realizar tres llamadas, en la intención de pedir auxilio a su familia y compañeros de trabajo quienes lamentablemente ya nada pudieron hacer, pues se encontraba fuera del alcance para poder ser atendido adecuadamente y luchar por salvarle la vida.
La consternación invade a todos, se palpa en el aire, se impone la impotencia, de no dar crédito a que un hombre que ha dado de sí, en su profesión y en lo personal para su gente, sea cobardemente asesinado. Arrebatado de una familia y una comunidad que lo amaba y para la cual fue ejemplo puro de vocación y servicio. De entrega constante.
El reconocido Galeno, Mario Aguilar Carrasco: Marín, fue entregado a la Madre Tierra la tarde de este miércoles. Centenares de personas le mostraron su afecto al asistir a sus funerales. La noche que precedió a su sepultura, el hogar de la familia vio desfilar hora tras hora, cientos, miles de personas de diversos estratos sociales que le rindieron los honores. Como nunca se había visto, su barrio, San José, fue testigo del calor y el agradecimiento humano que le rodeaban. 
Sus amigos en el deporte y colegas de profesión reconocieron en él a un hombre que deja un gran vacío, pero que los compromete a continuar una misión con visión no firmada con tinta, sino con el honor que dan los hombres de la valía de Marín.
Descansa en paz, Marín. Tu pueblo te honrará.


fuente: http://agenciajm.com.mx/index.php/regiones/18488-el-barrio-san-jose-de-zaachila-despidio-a-su-medico-marin